Cuidadoras especiales para niños con discapacidad intelectual

Nuestra sociedad necesita de ellos, de niños especiales, como son los niños con discapacidad intelectual que vengan al mundo a nuestro pequeño mundo familiar, para que hagamos un alto en nuestra ajetreada y estresante vida, en la cual siempre estamos corriendo, sin tiempo para nada, cansados de estar de un lado a otro, sin atender a los verdaderos valores de la vida. Cuando tienes la oportunidad de relacionarte con uno niño especial te das cuenta del verdadero valor que tienen las cosas, detalles que pasamos por alto cada día. Todo niño y en concreto los niños especiales,  nos da la oportunidad a padres y cuidadores, de ver cosas nuevas en la vida, su sonrisas, su generosidad nos enseña a vivir la vida.

Jugando

Las diferencias se encuentran donde no hemos podido ser iguales, Autor desconocido.

¿Has visto una mariposa volar?

Mi ejemplo es Sofía, no es mi hija y tampoco sé si es su verdadero nombre, la veo desde hace unos días en un parque cerca de mi oficina, días suficientes para permitirme comenzar a hacer una pausa en mis tareas cotidianas, en primer lugar me llamó la atención una risita especial con un timbre un poco peculiar y decidí guardar mi teléfono para observar a una niña preciosa con Síndrome de Down, sonreí sin que ella me viera y comencé a quedarme fascinada, cinco minutos bastaron para que me diese una lección y marcar prioridades dentro de mi vida y de mi familia, me recordó que llevaba tiempo sin disfrutar de los pequeños detalles de la vida… en cinco minutos pude disfrutar de cosas que siempre han estado allí, y no las había visto, y más aun sorprenderme de los pequeños detalles, gracias a la emoción que reflejaba cara de Sofía al ver cómo una mariposa grande y amarilla abría sus alas dispuesta a volar o cómo las gotitas de agua resbalaban lentamente a través de una hojas del árbol o el sonido que producen las hojas de los árboles al aplastarlas con sus manos y lo mejor de todo cómo giraba su cabeza en busca de alguien con quien compartir tales descubrimientos, su carita expresaba una gran sorpresa y curiosidad, parecía que era tal su emoción que sentía la necesidad de compartirlo con todo el mundo, a lo lejos estaba su cuidadora, maravillada de ver la felicidad reflejada en la cara de Sofía, con quien intercambié un sonrisa con sabor a complicidad, admiración, reconocimiento por la labor que hacía con Sofía, mi niña especial.

¿Es difícil?

Ese fue el inicio de mi conversación con la cuidadora especial de Sofía, la niña con discapacidad intelectual, ¡ya no! contesto y sonrió, me explico que era duro al principio, pero ahora realmente su vida había mejorado gracias a los niños especiales que cuidaba. Se me llenó la cabeza de preguntas de cómo cuidar a un niño “especial”, qué cuidados necesita, preguntas que no fui capaz de exponer, aunque creo que mi cara lo dijo todo.

En el banco de al lado, había  una madre de una niña especial que nos confesó  que en su experiencia, durante el embarazo se había sentido confundida, que no tienes nunca suficiente información y estás abatida psicológicamente y pensaba cómo un pequeño ser, incluso aún antes de nacer y poder ponerlo en tus brazos, ha cambiado ya tu forma de pensar, de sentir y todos tus planes de vida… para mi, tener a mi pequeña es algo maravilloso, de cierta forma ha mejorado algunos aspectos de nuestra vida, incluso ha mejorado mi relación de pareja y hemos aprendido a sorprendernos y disfrutar más de los detalles, en fin ha venido a darnos la oportunidad de ser felices, de una manera distinta. Maduras, te haces más fuerte y más luchadora, hemos aprendido a ver la vida con otros ojos, con los de mi niña especial.

Ayudémonos todos

Mi reflexión en el autobús ante el primer acercamiento con un niños especial , la madre de un niños especial y la cuidadora especial, era que en este mundo loco en el que estamos saturados de información, en el  somos capaces que cada segundo de generar y procesar cientos o miles de datos, ¿es posible que haya familias que se sientan desinformadas?, ¿habrá familias que no cuenten con un apoyo, no sepan donde buscas especialistas o no tengan una mano amiga que les ayude a empezar su camino?, como es posible que este mundo loco no se preocupe lo suficiente de los niños especiales, aunque ellos nos enseñen  sin ni siquiera conocernos como en mi caso.

Deseo una integración real de estas niños especiales, sabemos que generan un valor incalculable a nuestra sociedad y a nuestras vidas una plena satisfacción o al menos unos minutos de pausa en tu vida. ¡Porque todos somos especiales y diferentes! Compartamos y disfrutemos con ellos por un momento de su mundo, nos enseñaran a vivir  el nuestro.

Cuidadoras especiales para niños con discapacidad intelectual

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